El rally solar invadió el desierto de Atacama

 

Martes 18 de noviembre de 2014 | 00:03

La carrera de autos potenciados por energía solar se llevó a cabo en el norte de Chile

 

 
El recorrido total del rally fue de 1400 kilómetros. 
 

Las carreras de automóviles no son el deporte más ecológico del mundo. De hecho muchos ni las consideran deporte pese al esfuerzo físico que exigen a los pilotos y critican que se trata de un capricho de un pequeño porcentaje de personas que viven con la adrenalina del rugir de los motores y la velocidad.

Pero sea con los avanzados monoplazas de Fórmula 1 o los versátiles vehículos del Mundial de Rally, resulta inevitable relacionar las carreras de automóviles al consumo de combustible y a niveles de contaminación, dos elementos que inquietan en un mundo concientizado por los efectos del cambio climático. Es de allí donde surge una competencia alternativa, de aceleración silenciosa, en la que el objetivo es perseguir al sol.

Durante la última semana 20 equipos han disputado en Chile un rally en el que no hay emisiones ya que todos los vehículos utilizan al sol como fuente de energía. El escenario es el desierto de Atacama, en el norte del país sudamericano, que posee uno de los índices de radiación solar más alto del mundo.

CUANDO LO DIFERENTE ES LA REGLA

El Rally Solar de Atacama recorrió una ruta de 1400 kilómetros, atravesando interminables valles bajo la atenta presencia de volcanes en la Cordillera de Los Andes. A diferencia de los rallies tradicionales y del Dakar, que se disputa por las dunas del desierto, la prueba solar se corre sobre superficie de asfalto, utilizando principalmente parte de la famosa carretera panamericana, que cruza el país de norte a sur.

Los vehículos son extraños artilugios con siluetas de botes o triciclos dotados con paneles solares. Algunos pueden alcanzar los 140 kilómetros por hora, pero el rally no se trata de velocidad y los pilotos deben cumplir con los límites establecidos en las carreteras chilenas.

“Este es el mejor lugar en el mundo para la radiación solar y por ello queríamos venir aquí”, dijo Abdulrahman Alkhatib, un piloto de Arabia Saudita que forma parte de uno de los principales equipos del mundo, que proviene de la Universidad Tokai en Japón. “Ya hemos demostrado lo bueno que es este auto en África y Australia y ahora lo queremos probar en América del sur”.

¿Conocías a Apichonator, el auto eléctrico argentino?

Alkhatib afirma que conducir un auto solar no es igual a uno que se vende en la calle. “No tenés dirección asistida y el auto es sumamente liviano por lo que una ráfaga de viento te puede sacar de la carretera”, explicó. “Estás muy cerca del asfalto, por lo que ves los baches y las curvas muy tarde. Tenés que reaccionar muy rápido”.

PASOS TECNOLÓGICOS

 
Los paisajes del desierto de Atacama ofrecieron un gran contraste con las siluetas de los autos solares. 
 

Los vehículos dependen de células fotovoltaicas que convierten los rayos del sol en electricidad, que es utilizada para hacer funcionar el motor directamente o para cargar las baterías que ayudan activar el propulsor. Los avances en los últimos años han sido significativos. “El primer auto solar que ayudé a construir rodaba a 24 Km/h a pleno sol”, dijo Dan Eberle, comisario en el rally en Chile y director del Reto Solar de América del Norte, uno de los principales rallies solares en el mundo. “Las células solares son mucho mejores que las que usábamos. En 1984 sólo tenían una 14% de eficiencia, ahora son cerca del doble”.

Chris Selwood, director el Reto Solar Mundial, que se disputa en Australia, dijo que también el peso de las baterías se ha reducido considerablemente. “El peso de los mismos vehículos también se ha reducido. Los nuevos materiales compuestos para hacer las carrocerías son más livianos y resistente que el metal”, explicó.

¿FUTURO?

Con la tecnología avanzando a pasos agigantados, ¿cuál es el futuro de los autos solares? ¿Estarán rodando en las calles de las ciudades? ¿Habrán paneles solares en los techo de los autos?

La mayoría de los especialistas creen que no. Para ellos es más probable que se utilicen autos eléctricos, propulsados con baterías de litio que se pueden cargar por un número mayor de fuentes de energía, incluyendo el sol.

“La mayoría de las personas no viaja más de 40 kilómetros por día, recorrido que fácilmente puede cubrir un auto eléctrico que cargó sus baterías de paneles solares colocados en el techo del garaje”, expresó Selwood. “No necesitás estar transportando los paneles en el auto”.

Leandro Valenzuela, director del Rally Solar de Atacama, comparte esta opinión. “Los vehículos que están aquí en Chile son los Fórmula 1 del mundo de autos eléctricos”, resal

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